Indice del artículo
Google TV: un proyecto para la televisión digital del futuro
1. Interrogantes sobre el futuro de la televisión interactiva
2. La televisión digital despierta una nueva forma de consumo
3. La concentración multimedia sufre ecos del modelo tradicional analógico
4. Nueva Era, Web Social
5. Google anuncia Google TV
6. La ‘Ley Sinde’ y Google TV
7. Características de la entrada de GoogleTV al mercado online
8. Google TV, la puerta de enlace para ver en un televisor el contenido de la web
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2. La televisión digital despierta una nueva forma de consumo

La mayor parte de la audiencia desconoce las posibilidades de la digitalización más allá de la multiplicación de canales. La televisión digital implica mucho más que una oferta de canales o una imagen de calidad, sino que representa también un nuevo esquema de comunicación donde el emisor no ocupa el papel prioritario al que nos tenía acostumbrado hasta los inicios del siglo XXI.

A través de la televisión digital podemos llegar a seleccionar, ordenar y estructurar de forma personalizada. “Frente al flujo continuo sometido a las restricciones horarias y unidireccionales de la parrilla clásica, la nueva modalidad de consumo de imágenes ofrece posibilidades casi infinitas de construir una programación a la carta. Cada espectador soberano está en condiciones de elaborar en tiempo real sus sesiones particulares de visionado”, (Arnanz, Carlos, 2002: 62). La hiperespecialización de contenidos brinda así la posibilidad de dirigir la atención según las diferencias del público, segmentando a las audiencias en función de sus gustos e intereses.

La interactividad y todo el valor añadido que implica, dando una vía de entrada al receptor en el proceso comunicativo, ofrece grandes posibilidades que se abren al comercio electrónico y a la publicidad interactiva. Muchos se preguntan hasta qué punto quiere el espectador ser activo en un medio frente al cual se ha situado tradicionalmente de forma pasiva (Stewart, 1999: 255). Además, “existe la ventaja que brinda la tecnología digital de poder mezclar señales digitales con señales de otro tipo, posibilitando” (Millán Paredes, 2002: ‘ Revista Textos’  de la CiberSociedad).

La respuesta la dan las nuevas generaciones. El nivel en el que interactúan es cada vez mayor con la pantalla del ordenador, la televisión comienza a estar relegada en un segundo plano con jóvenes acostumbrados a buscar y organizar sus propios contenidos. El cambio que está experimentando la televisión es más que cualitativo, desde la forma de producir las infraestructuras que soportan los contenidos, pasando por las formas de distribución, o la segmentación del mercado publicitario y la medición de las audiencias. Se está desarrollando una nueva televisión digital que está aún por definir y mientras que en Estados Unidos su propuesta se encuentra ya muy avanzada, al igual que en Reino Unido, gracias a la apuesta de la BBC por una televisión a la carta. En España, en cambio, la lentitud es la tónica dominante.

2. 1. Cambios en el modelo audiovisual con el paso al soporte online
En consecuencia, podemos apreciar una segmentación de las audiencias con un mayor nivel de actividad donde las empresas cambian el planteamiento para llegar a ellas. La desaparición de las audiencias masivas y el pago por contenidos. Si algo está cambiando en la rentabilidad de las industrias culturales es su supervivencia a través de la publicidad como única cuota de financiación, aparte de la cuota del abonado con el beneficio de la diversificación de los servicios suplementarios de pago. Las cuotas aportan un equilibrio a las empresas al margen de la publicidad, que ha de adaptarse y ha de saber aprovechar las nuevas oportunidades digitales. El reto, a partir de ahora, por lo tanto, es aprender a formar parte de esta innovación multimedia. Los anunciantes deben ser capaces de lograr un mayor nivel de interactividad con los usuarios/televidentes. El dilema sigue siendo en cómo alcanzar este objetivo.

El streaming de pago evoca el tradicional modelo de televisión de pago con un claro objetivo, crear una nueva industria del ocio ‘a la carta’. “El apretado enunciado de la evolución de la concentración en la cultura y la comunicación masiva en los albores de la Era Digital plantea con urgencia las tareas a realizar en los próximos tiempos, en especial para las políticas públicas que inevitablemente tiene que protagonizar el Estado a todos sus niveles” (Bustamante, 2004: Revista ‘Famecos’ ). Consolidar un modelo de pago a escala global desde redes gratuitas sustentadas por servidores que proveen auna serie de nodos que se comportan como iguales entre sí, no es una tarea fácil para los Gobiernos.

El desarrollo de estas nuevas leyes que regulen las descargas digitales provoca que cada país tenga su propia normativa. ¿Por qué unos son más severos que otros? ¿Han desarrollado Francia y Reino Unido modelos de ley antidescargas más restrictivos con el fin de consolidar un nuevo tipo de industria que está consolidándose cada vez más? En España, por ejemplo, la Ley Sinde no contempla medidas contra el intercambio de archivos peer to peer, mientras que en Francia, se han impuesto cortes de conexión ante la imposibilidad, complejidad e impotencia de intervenir en los servidores a escala global.