Indice del artículo
GÉNEROS PERIODÍSTICOS ANTE NUEVOS PRODUCTOS MULTIMEDIA INTERACTIVOS
1.La sección informativa
2. La sección de opinión
3. En conclusión…
4. Bibliografía
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2. La sección de opinión

Los géneros de opinión componen el segundo bloque temático más importante dentro de los contenidos habituales de un periódico (al menos en lo que se refiere a cantidad), y conforman una de las secciones más relevantes del mismo. No en vano, su importancia dentro de los diarios digitales llega a un nivel tan alto como el de la propia información.

Al igual que ocurre con los géneros informativos, cuentan con una gran variedad de posibilidades, cada una de ellas destinada a una función determinada y con un tratamiento literario distinto.

Su objetivo principal no es narrar o describir los acontecimientos, sino emitir juicios de valor acerca de ellos. Los analiza, interpreta y valora en función de sus convicciones personales o de las opiniones que el medio deba aportar al respecto. Su principal actuación consiste en posicionarse a favor o en contra de un hecho, argumentando tal decisión con matices convincentes y aclaratorios para el receptor del medio.

José Javier Muñoz define estos géneros como aquellos en los que “predominan los puntos de vista y los juicios sobre la presentación de realidades” .
Dentro de este nuevo grupo, son dos los géneros que adquieren un mayor protagonismo dentro del conjunto de las publicaciones, y que cuentan con una mayor atención por parte de los receptores. Por un lado, se encuentra el género del editorial, cuya función está en clarificar la postura del medio de comunicación ante los hechos más relevantes de la actualidad, posicionándose al respecto. No transmite datos, sino que los valora e interpreta. Siempre se trata de acontecimientos candentes, y, aunque no hay directrices para  los temas que se abordan, suelen primar los asuntos domésticos. De este modo, los lectores conocen de primera mano cuál serán las ideas del diario, y pueden saber el tratamiento que se le otorgará a las informaciones posteriores. Su lenguaje suele ser neutro, y se le exige claridad, concisión y brevedad, tres características fundamentales. El estilo de los titulares permite variaciones, aunque predomina el carácter un poco  informativo.
A pesar de que es uno de los géneros por excelencia de la prensa escrita, también es posible encontrarlo en otros medios, como la radio. Este género es elaborado por los editorialistas, normalmente trabajadores ubicados en las altas esferas del medio.

Martínez Albertos lo define como “hombres que saben apreciar exactamente el valor general, tanto político como cultural del acontecimiento, deduciéndolo de la emoción y sensación que cause” .

Son periodistas con gran experiencia dentro de la profesión, capaces de contextualizar con antecedentes y posibles consecuencias el hecho que se está tratando que nunca lleva firma. Su extensión varía en función de la importancia del acontecimiento.

El segundo género más relevante dentro de la opinión en los medios de comunicación es la columna periodística (también llamada comentario), con un gran protagonismo dentro del diario. Ocupa el grueso de la sección de opinión. En este apartado lo importante no es tanto qué se dice, como quién lo dice. La firma es el valor más relevante de este género, destacando por encima de otros aspectos como el lenguaje o la estructura de los textos.

Normalmente se trata de periodistas y literatos consagrados, conocidos por el gran público, y que, sólo por eso, su opinión sobre el hecho en cuestión adquiere una importancia capital. Antonio Muñoz Molina, en El País, Antonio Gala, en El Mundo, o César Vidal, en La Razón, son solamente algunos ejemplos de una profesión muy valiosa dentro del periodismo: la de columnista. Son periodistas especializados en ámbitos concretos, que se encuentran legitimados para analizar un hecho y argumentar a favor o en contra de lo sucedido.

Se trata de una opinión individual y completamente subjetiva que, aunque se asegure lo contrario, coincide con la del medio de comunicación. Aun así, el columnista es el único responsable de sus palabras. Su conocimiento de las noticias y de sus antecedentes les permite elaborar juicios de valor al respecto, ofreciendo incluso hipótesis sobre las consecuencias. Dentro del estilo, una de sus características más definitorias es la gran libertad temática con la que cuentan los columnistas, pudiendo elegir (siempre dentro de la permisividad del medio de comunicación) el tema que tratarán. La política suele ser el asunto más abordado, aunque es común leer artículos sobre temas sociales o deportivos. El lenguaje utilizado en su redacción depende únicamente del periodista que elabora la columna, por lo que no es posible establecer unas pautas comunes al respecto: desde el lenguaje cotidiano de Elvira Lindo, hasta los múltiples guiños literarios de Francisco Umbral, pasando por la crítica mordaz de Federico Jiménez Losantos. Su extensión equivale a una columna, de ahí su nombre. En los medios digitales, su extensión varía en función del periodista y del tema que se esté tratando.

Además de estos dos géneros, que constituyen las opciones más importantes, la opinión en los medios ofrece grandes posibilidades en lo que a diversidad se refiere. Así, es posible encontrar artículos de opinión, similares a las columnas, pero con otro formato, y con una gran acogida dentro de la prensa digital. Especial mención merece La Tercera de ABC, un artículo diario escrito por personalidades de diversos ámbitos, que goza de una gran acogida entre el público), críticas (opiniones expertas acerca de un producto literario o musical, principalmente), sueltos (artículos de opinión de pequeñas dimensiones), las cartas al director (comentarios realizados por los lectores, y que aparecen recogidos en las páginas de los diarios) e, incluso, humor gráfico (en lugar de textos, son viñetas donde los dibujantes analizan la actualidad de un modo original y sarcástico).