Indice del artículo
La influencia de la secuencia temporal en la enseñanza
1. Introducción
2. La interacción significativa y sus relaciones con la identidad
3. La evaluación objetiva de la comunicación desde la subjetividad
4. Comunicación rota
5. Bibliografía.
6. Conclusión
7. Bibliografía
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3. La evaluación objetiva de la comunicación desde la subjetividad

La imposibilidad de desenredar el complejo entramado de la conciencia individual y social tiene un importante papel en la pretendida valoración objetiva de la comunicación electrónicamente mediada. En este sentido el manejo de la incertidumbre y el procesamiento inconsciente de la información se tornan claves.


La incertidumbre al ser percibida como tal a nivel consciente y la percepción de falta de control a la que contribuye es muy difícil de manejar. Son bien conocidos los desastrosos efectos que puede causar sobre la salud y el bienestar humano y animal. Al ser el foco atencional muy estrecho se estrecha también la cantidad de información procesada conscientemente que protege el sistema del colapso por exceso de estimulación. Sin embargo, la complejidad del mundo no permite rebajar la cantidad de estímulos procesados a un determinado número fijo. Al ser la toma de decisiones dependiente de diferente número de estímulos según la situación se necesita conservar  un registro secundario de estímulos con entrada más amplia. La existencia del inconsciente nutre la conciencia de un abanico más amplio de información relevante a la vez que libera recursos que han sido seleccionados para entrar por la vía de la consciencia pero que de quedarse eternamente ahí obstruirían la posibilidad de  avanzar de los organismos.


Este doble juego desde el inconsciente hacia la conciencia y desde la consciencia hacia el inconsciente es característico de muchos procesos incluido el turno conversacional, de modo que afecta todos los procesos de enseñanza-aprendizaje, sean estos mediados artificialmente o no.


Otro proceso que debemos tomar en consideración es el problema de la unificación de la percepción. Nuestras experiencias perceptivas se nos presentan unificadas si contamos con un cerebro sin patologías, es decir, todo lo que ocurre en el mundo se nos presenta coherente y en constante movimiento unidireccional. El cerebro se encarga  de ordenar nuestras experiencias linealmente, de futuro a pasado e independientemente del número o tipo de modalidad de percepción todas ellas se unen en un todo indivisible. No tenemos que hacer ningún esfuerzo para cambiar la modalidad de percepción, ni los sentidos se turnan para experimentar la fracción de la realidad para la cual se han creado. Por mucho que intentemos centrarnos en periodos cortos de tiempo para poder vislumbrar donde empieza una modalidad de percepción y donde termina otra nos resulta imposible romper la unidad de la consciencia. La experiencia temporal no puede ser rota ni observada a través de una única modalidad.


Aunque la ciencia todavía experimenta dificultades para explicar cómo exactamente se consigue la unidad de la percepción, para el propósito de este trabajo es suficiente tomar en consideración la estabilidad de la unidad de la percepción en el tiempo y en el espacio, así como el hecho de que no es un proceso dependiente de nuestra decisión consciente.


La lista de procesos no dependientes de la consciencia para ser llevados a cabo es larga. Cualquier proceso que implica percepción sensorial, procesamiento nervioso periférico, la aparición de emociones básicas, condicionamiento podría entrar en la lista. O dicho con otras palabras, algunos de los procesos más básicos e importantes no requieren de la conciencia para llevarse a cabo.