Indice del artículo
Medios de comunicación, redacción, interpretación y opinión
1. Introducción
2. Opinión y persuasión.
3. Géneros periodísticos y formas discursivas.
4. Conclusión
5. Bibliografía.
Todas las páginas

 

2. Opinión y persuasión.

La opinión es un conjunto de pensamientos y noticias que tratan de interesar al lector sobre un asunto a la vez que dirige su opinión. El estilo editorializante de los artículos de opinión se vincula a la retórica tradicional que, a través de recursos intelectuales, persigue la convicción con el uso de técnicas de persuasión hacia el lector.
Según Dovifat, "la labor de convencimiento con vistas a la formación de opinión se efectúa por medio de la fuerza probatoria del pensamiento y de los hechos. La forma es solamente un medio de transmitir esta fuerza" .

Además, la opinión nunca debe estar mezclada con la información. En el periódico se distingue claramente una cosa de la otra, bien sea en la forma (colocación en diferentes páginas con recursos tipográficos desiguales) o en el contenido, ya que en el mismo modo de redacción del propio titular se distinguirá entre información y opinión. Para Héctor Borrat: "Pasar del relato al comentario es entrar en un campo vastísimo: el de la opinión. La opinión se articula con la interpretación explícita: es interpretación explícita con evaluación" .

Según él, es el autor del texto quien hace la evaluación comunicando públicamente su toma de posición que decide en función de valores, normas e intereses y aunque los relatos informativos también se escriben de acuerdo a unos valores, normas e intereses, a veces sin intención y otras intencionadas, la diferencia estriba en que la opinión queda en los relatos en el nivel de implícitos, mientras que los comentarios proporcionan opiniones explícitas que quedan perfectamente reflejadas en el texto.

Otra diferencia entre la opinión y la información está en la parcelación espacial periodística de la prensa, por cuanto los relatos informativos están parcelados en temarios específicos (secciones de información política, económica, deportiva…). El campo de los comentarios incluye temas cuya información básica pudo originarse en cualquier sección e incluso a temas de larga vigencia que no dependen de ninguna información de actualidad.

Por todo lo anterior, mientras que la información se conoce por la parcelación de temas, la opinión está delimitada en dos áreas: la de los comentarios del periódico o artículos editoriales que no llevan firma, y la de los comentarios del periódico firmados o artículos de columnistas y colaboradores, carta de lectores, revista de  prensa, humor gráfico .

En cuanto a los géneros de opinión, éstos tienen en común que no trabajan directamente sobre hechos, ni tienen la finalidad de transmitir datos. Para esto están los géneros informativos. Lo que persiguen es trabajar sobre ideas para deducir consecuencias ideológicas, culturales o filosóficas de los acontecimientos acaecidos. Para Borrat, en las páginas de opinión, filósofos y literatos comparten el espacio abierto de la ensayística y el rango de colaboradores estrellas .

Pero al hablar de géneros de opinión y de las ideas que transmiten, no podemos dejar de referirnos a la persuasión, porque ésta entraña una intención consciente del emisor hacia el receptor.

Así lo entiende Kathleen Reardom para quien “la persuasión es la actividad de demostrar y de intentar modificar la conducta de por lo menos una persona, mediante la interacción simbólica. Es una actividad consciente y se produce cuando se registra una amenaza contra los objetivos de una persona y cuando la fuente y el grado de esta amenaza son suficientemente importantes como para justificar el coste del esfuerzo que entraña la persuasión” .

Según Miguel Roiz “la comunicación persuasiva se caracteriza por la intención manifiesta de la fuente orientada claramente a producir algo en el receptor, en los destinatarios, y modificar su conducta en algún sentido” . Y añade que la intención persuasiva del emisor se dirige bien a un receptor o a varios, pero que, en cualquier caso, el proceso afecta al nivel psicológico–social de las actitudes y valores.

Lo cierto es que la comunicación persuasiva es cada día más frecuente y que pone todos los medios a su alcance para captar la atención del receptor.

En relación al carácter peyorativo que ha tenido durante bastante tiempo el término persuasión, Reardon  indica que la sociedad no puede vivir sin esa actividad y reivindica la importancia persuasiva de la comunicación:

“ (..) Muchos consideran que la persuasión es una actividad reservada a quienes carecen de ética. Por el contrario, la persuasión es una forma de comunicación en la que debe participar toda persona que se arriesga a entrar en relación con los demás. La persuasión es necesaria por el solo hecho de que todos diferimos en  nuestros objetivos y en  los medios con los que los conseguimos. El resultado inevitable es que con frecuencia nos interponemos en el camino de otro (..) La enseñanza de las normas de conducta y su lógica se cumple mediante la comunicación y la persuasión. Estas dos actividades son los medios a través de los cuales se crean y modifican las reglas de la conducta humana” .

Por consiguiente, la persuasión es un proceso comunicativo cuya finalidad es conseguir la adhesión del receptor e influir en él. Y este proceso se realiza de forma consciente, porque el emisor tiene muy claras sus intenciones. Y por supuesto que el periodista recurre a todos los factores que contribuyan al efecto deseado, para conseguir sus fines que no siempre tienen que ser la presión ni la manipulación. Además de esto, junto a la credibilidad de la fuente o emisor, también influye la inteligencia de la persona susceptible de persuasión. Las personas de inteligencia media son más fáciles de persuadir que las personas de inteligencia muy baja o muy alta, por lo que el periodista tendrá en cuenta todos estos factores para llevar a cabo su finalidad.

En síntesis, el persuador será el encargado de llevar al persuadido en una u otra dirección. Por ello se apoya en las propias motivaciones y creencias de las personas a las que dirige su mensaje, para lograr modificar algunas de ellas y cambiar su comportamiento, en último término.