Indice del artículo
La observancia de niveles de interacción en el blog periodístico The Huffington Post: El fenómeno mediático de la Web 2.0
1. Introducción
2. Objeto de estudio
3. Antecedentes
4. Marco teórico
5. Metodología
6. Conclusiones
Todas las páginas

2. Objeto de estudio

La empresaria, activista y columnista Arianna Huffington ha propuesto una estructura futura para el periodismo digital que merece ser considerada. Prevé que los ingresos de la publicidad continuarán aumentando de forma progresiva en las páginas online, lo que permitirá que los blogs periodísticos con buena acogida obtengan los recursos necesarios para realizar reportajes de su propia cosecha. Mientras, referentes clásicos del periodismo estadounidense como The New York Times o The Washington Post trazarán una trayectoria más inclinada hacia la Web, lo que a su juicio redundará en un periodismo investigativo más vigoroso, complementado con la participación ciudadana a través de la Web (Huffington, 2009).

Por arriesgado que suene, un innovador proyecto periodístico de su autoría apunta a tener el potencial para confirmar esta mediamorfosis.

El 9 de mayo de 2005 comenzó a publicarse por Internet un medio que trastocó la manera de ver las noticias de actualidad, especialmente las concernientes a Estados Unidos. Huffington, el ex ejecutivo de America Online Kenneth Lerer y Jonah Peretti, un talentoso informático graduado de MIT, vislumbraron una manera de impartir la noticia diferente a los estilos convencionales que se habían asentado en los periódicos tradicionales. The Huffington Post, “el periódico de Internet” -como se hace llamar- lanza al ciberespacio noticias y aportaciones de un batallón de figuras influyentes en el panorama estadounidense a través de sus blogs.

La línea editorial que se estableció desde el principio en el también conocido HuffPost o HuffPo fue liberal/progresista, y surgió para servir de contraparte a medios noticiosos conservadores como el Drudge Report, fundado en 1997 por Matt Drudge, conocido por revelar el escándalo del entonces presidente Bill Clinton y la becaria Monica Lewinsky.

El inicio del ascenso del medio surgió a partir de la publicación de unos artículos durante el verano y otoño de 2005, en los que la propia Huffington atacaba “de forma implacable” a la corresponsal de asuntos internacionales y militares de The New York Times, Judith Miller (Alterman, 2009). The HuffPost asegura haber marcado una nueva pauta, ya que su fundadora es hoy día una de las principales defensoras de un modelo de hacer negocio con las noticias que sea gratuito para los lectores. Su postura -diametralmente opuesta a la del consejero delegado de News Corporation, Rupert Murdoch- es que el escenario informativo ha cambiado, por lo que ahora se valora mucho entre los medios la economía de los enlaces entre un site y otro para referenciar la noticia original de la que se escribe en el blog.

The Huffington Post se ha convertido en un fenómeno noticioso exitoso como no ha logrado ser aún ningún otro medio digital en Estados Unidos. Su equipo de redacción, mucho más pequeño que el de diarios de gran envergadura, se suple de estos mismos medios para alimentar su contenido noticioso, y luego rescribe las noticias con el tono progresista -y, a veces humorístico- que le caracteriza.

Sin embargo, la información que se divulga y la forma en que es publicada propician una participación mayor por parte de los webactores, que se ha visto recompensada con los altos niveles de aceptación que registran medidores como Alexa y Technorati.com. Este último elemento, definitorio dentro de la Web 2.0, es el núcleo de los procesos digitales que propician la interactividad.