Indice del artículo
Contenidos en la Red: Deontología periodística y ética de la información, un binomio inseparable para la expansión del periodismo digital
1. La mentalidad de aldea (R. Kapuscinski)
2. De lo concreto a lo universal (R. Kapuscinski): De lo local a lo global en la información
3. El mundo real y el mundo virtual
4. Introducción a la mentalidad global del hombre: un claro ejemplo internet
5. Contenidos en Internet: No todo lo que reluce es oro
6. Contenidos ilícitos en internet
7. Derechos Humanos en el ciberespacio
Bibliografía y Notas
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5. Contenidos en Internet: No todo lo que reluce es oro

En cuanto a parte de los contenidos de Internet es una constante la preocupación de los gobiernos y de las autoridades  ante un hecho que repercute directamente a la sociedad, son los usuarios de Internet, las empresas del sector las primeras interesadas en limpiar de escoria la Red.

Según Lucía Marín  por lo general, la información que el usuario encuentra en Internet es legítima y le reportará numerosos beneficios. Pero la realidad demuestra que un porcentaje, reducido si cabe, de las informaciones que se puede encontrar en su navegación son potencialmente ilícitas o nocivas.

Pero es necesario comenzar aclarando cual es la diferencia que existe entre ilícito y nocivo, ya que ambos conceptos son relativos. Ni toda la información es considerada ilícita por los mismos estados, ni toda es nociva o perjudicial para todas las personas.

Son contenidos ilícitos los merecedores de una respuesta penal: la utilización de Internet para la difusión de pornografía infantil, la difusión de contenidos racistas o xenófobos, la apología del terrorismo, las difamaciones o las violaciones de la propiedad intelectual. Son nuevas formas de ataque a valores jurídicos protegidos: la libertad e indemnidad (libre de daños o perjuicios) sexual, la dignidad humana, el derecho al honor o el derecho de propiedad intelectual. Existe cierto consenso entre los estados occidentales en calificar como delito este tipo de contenidos.

Por el contrario, no lo hay para los contenidos nocivos. Éstos, aunque dañinos para determinadas personas en base a sus valores éticos, religiosos o políticos, no son merecedores de respuesta penal.

Aunque los ejemplos que pueden encontrarse de contenidos ilícitos y nocivos en la Red pueden ser numerosos, hay que destacar que las acciones que han despertado más atención y reacciones más intensas han sido todas aquellas relacionadas con la pornografía, y en especial con la pornografía infantil.